¡VOTA YA! Fase final de «Tu historia, nuestra historia: microcuentos albirrojos»

A continuación puedes conocer a los 10 finalistas del concurso «Tu historia, nuestra historia: microcuentos albirrojos».

Luego de que los miembros del jurado compuesto por Martín Cortés, Nicolás Larcamón, Leonardo Salazar, Cristián Arcos, y Vicente Sepúlveda escogieran sus preferidos entre los cerca de 50 microcuentos recepcionados, comienza la fase final del concurso «Tu historia, nuestra historia: microcuentos albirrojos».

Dicha iniciativa, organizada plenamente por los socios de la corporación CDP Curicó Unido, ahora entra en el período de votaciones en el que toda la comunidad podrá elegir su preferido para ganar la versión 2020 de la actividad, cuyo premio para el campeón es una camiseta oficial del plantel profesional gentileza de Onefit.

Además del premio mayor para el primer lugar, también existen regalos para el resto de los premiados, como por ejemplo libros de los escritores curicanos Leonardo Salazar y Cristián Arcos, pines, entradas a partidos de Curicó Unido, y regalos sorpresa.

Para votar por el que más te guste, puedes elegirlo al final de este artículo. A continuación se exponen los 10 microcuentos finalistas. El cierre de votación será este domingo 23 a las 23.59 h.

Opción 1:

«PARA SIEMPRE»

«Última fecha del 2001, y como cada año sin penas ni glorias, el Curi terminaba su participación siempre exigua en el ascenso. Cuando ya todo parecía terminar en un empate con sabor a triunfo, un flacuchento de tez oscura conectaba una volea milagrosa que en los suspiros nos daría la victoria. Aquel gol, aquel grito lleno de eco entre el vacío de la cancha, botó aquella lagrima del ‘para siempre’. Fabián Martínez, el de apellido insigne, no se borró jamás, porque esa tarde soleada de Constitución marcaría a fuego los colores, y lo confirmo, era de verdad, era para siempre».

Opción 2:

«NO ME GUSTA(BA) EL FÚTBOL»

«No me gusta el futbol. Era lo que decía, a pesar de venir de familia futbolera. Soy chillaneja y llegué a Curicó por trabajo el 2014, aquí conocí a mi marido. Un día en 2015 me invitó al estadio, ‘¿Cómo voy a ir si van puros hombres?’. Me dice: ‘amor, van familias enteras al estadio, si no te gusta, no insisto’. Y partimos. No puedo explicar todo lo que sentí, pero diré que ahora me encanta el futbol, vibro con cada jugada, he llegado a las lágrimas de la pura emoción, y seguimos y seguiremos al Curi a todas partes».

Opción 3:

«ENTRE ORWELL Y SALAZAR»

«Caminando por La Granja se siente una revolución. El volante de contención se levanta contra la Anónima Sociedad de la ambición. Se funda el partido de la Corporación. El ejército es de Arqueros. La Iglesia tiene Santas. La plaza, Marginal. Su gente es Cortés. Y si mueres en la lucha, hay consuelo, el parque de los recuerdos mira siempre al teatro de los sueños».

Opción 4:

«BAJO MARQUESINA»

«El canto de Marginales ambienta una tarde calurosa. La pelota rueda por sobre el papel picado, y un muchacho con la banda sangre avanza en dirección al pórtico contrario. Elude a dos rivales, patea un puntete y la redonda se cuela en el arco norte. El goleador levanta sus brazos, mira hacia el público y es abrazado por cuatro compañeros ante la mirada atónita de los adversarios. En la cancha el partido sigue cero a cero, pero para estos niños ir a la cancha significa jugar a que ellos son los protagonistas. Así, cada domingo, en bajo marquesina».

Opción 5:

«Tenía doce, fuimos con mi papá y tíos al Curicó / Trasandino. 2005, en un auto prestado petrolero. Llegamos, jugó y ganó el Curi. Victoriosos, ya de vuelta, quedamos en panne por temperatura, echamos botellas y cada cinco kilómetros parábamos. En el auto teníamos la bandera del Curi. De pronto, aparece el bus del equipo y nos ofrecen llevarnos. Nos subimos y ahí estaba todo el equipo. Llegando, me regalaron una camiseta, me bajé, y sentí una sensación rara, se me doblaban las piernas, me caigo y despierto. Claro, estábamos en Santiago, avanzamos cien kilómetros y ya eran las dos de la mañana».

Opción 6:

«Cómo olvidar la primera vez que mi viejo lindo me llevó a la cancha. Era una tarde fría, veníamos del parque del recuerdo visitando al abuelo, y escuché a lo lejos gritos de gente celebrando, provenían del estadio y quería saber de qué trataba… Mi viejo me dijo: ‘Ven, vamos a ver al Curi’. Sin entender mucho, fui. Me tomó y me subió a ese antiguo peralte de cemento en donde se ubica el actual codo sur. Desde ahí vi como Curicó esa tarde goleaba 14-0. Ese 14 de Julio del 2004 Curicó Unido se convirtió en mi vida entera».

Opción 7:

«Despierto sorpresivamente por cánticos de aliento al Curi, que nacen de los demás pasajeros en un viejo bus. Es domingo, invierno y afuera no cesa la lluvia. Vamos rumbo a San Vicente a visitar a General Velásquez, un partido de Tercera División con una caravana de buses que algunos encontrarían incomprensible. Llegamos al estadio, nos vestimos con unas improvisadas capas hechas de bolsas de basura. La lluvia no piensa en amainar, tampoco los gritos de apoyo de un grupo de mojados fanáticos. Acaba el partido, triunfo albirrojo. Esa tarde tuve mi primer ídolo en el club: Rodrigo Ulises Sáez».

Opcion 8:

«Sentado en el estadio, tal vez movido por las nostalgias del pasado, a veces cierro los ojos y al sentir los gritos, el tronar de los tambores, los murmullos de los comentarios del partido. Por unos segundos me siento trasportado al pasado y vuelvo a sentir a mi lado a aquellos que ya no están. Finalmente abro los ojos, me doy cuenta que el partido finalizó y que el resultado no fue el esperado. Pero qué importa, si cada domingo nuestro Curicó Unido me permite recordar con nostalgia y emoción a aquellos que ya partieron a preparar el lugar del reencuentro».

Opción 9:

«Pegado a la radio estaba cuando sonó el teléfono. ‘Paso en 5, te conseguí una entrada’. Hace semanas que estaban agotadas. Era el partido para ascender a Primera, el partido más importante de la historia de Curicó. Era imposible, pero estaba ocurriendo. No era el momento de dudar, era el momento de creer. Salí y me subí a la camioneta con mi tío y mi primo cargando el corazón en la mano. El mismo tío que me llevó a mi primer partido. Cuando llegamos al estadio solo me dijo: ‘Grita por mí’. Entonces entendí de dónde había salido mi entrada».

Opción 10:

«Un viaje más, un viaje en donde un grupo de amigos fue sin tener dónde quedarse, a miles de kilómetros de la hermosa tierra que es Curicó. Solo importaba ver al equipo de sus amores en acción. ¿Qué pasó al final? Terminaron durmiendo 8 en un departamento para 4; con un par de tequilas nadie prestó atención a eso. Una risa escandalosa en la memoria y una derrota en el corazón».

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